La falacia de la valía del análisis técnico tradicional

Home/Blog/La falacia de la valía del análisis técnico tradicional

La falacia de la valía del análisis técnico tradicional

Hoy, por motivos de viaje, no puedo subir el vídeo habitual de los domingos pero aprovecho para escribir unas cuantas líneas sobre un tema que traté en la charla que di, el pasado viernes, en el BCNTradingPoint. Me refiero a la  “la falacia de la valía del análisis técnico tradicional”.

Al principio de mi ponencia lancé la siguiente pregunta a los asistentes: “¿Alguien piensa que el “Hombro-Cabeza-Hombro” (HCH en adelante) es un buen patrón de giro?”. Quería invitar a la gente a reflexionar sobre la verdadera utilidad del análisis técnico tradicional,  sin un fundamento lógico detrás que sustente las ideas que propone.

Me consta que algunos buenos amigos, operadores, con talento para el trading, discrepan con esto que yo digo, pero creo que sus motivos están basados por algo que trataré un poco más adelante.

Volvamos entonces a la pregunta. ¿Alguien tiene una respuesta fiable a esto que planteo?. ¿Existe algún censo que certifique realmente si el HCH funciona bien o mal? Mi opinión es que no, que no existe. La explicación es bien sencilla:  responder a esta pregunta de forma objetiva es completamente imposible y cualquier aproximación que hagamos siempre estará sesgada por nuestras  creencias personales y los criterios de filtros que adoptemos para su cálculo.

Pensemos por un momento que si es posible contar los HCH y nos proponeos hacer una estadística lo más completa posible para valorar su efectividad.  La primera pregunta que deberíamos hacernos es saber cuándo damos por válido, o no. un patrón de HCH. Para ello deberíamos hacernos preguntas del tipo: ¿cuánto tendría que superar la cabeza al hombro izquierdo para que el patrón sea bueno?, ¿un dos por ciento, un tres, un cuatro, un quince…..?. ¿Y cuándo damos por confirmada la ruptura de la línea clavicular?, ¿cuando el precio la penetra un par de puntos, o  tres, cuatro….? ?. ¿Y cual debe ser el objetivo de recorrido?, ¿qué margen de error le damos para darlo por alcanzado?….

Imagino que ya debe intuir por dónde voy.

Pero imaginemos que aún así, con todos esos handicaps que apunto, conseguimos definir unos criterios lo suficientemente objetivos para saber cuando estamos, o no estamos, ante un HCH. Ahora las preguntas que tendríamos que hacernos serían las siguientes: ¿sobre cuantos activos, o productos, tendríamos que realizar nuestro estudio?, ¿sobre uno, dos, tres mil, cinco mil..?…¿debemos utlizar sólo acciones o mejor también utilizar otros productos como índices o materias primas?. ¿y porque no utilizar una mezcla de todos ellos….?. ¿Y cuánto histórico de datos deberíamos utilizar?, ¿un día, dos meses, cinco años, cincuenta…?. ¿Y sobre que marco temporal trabajamos?, ¿un minuto, dos, sesenta, diario, semanal…?. ¿Y que gráficos utilizamos? ¿de barras, de ticks, de punto y figura….?.

La variabilidad de combinaciones (y consecuentemente de resultados), como puede imaginar, tiende a infinito.

Pero aceptemos por un momento que si podemos hacer un cálculo fiable y tras nuestro estudio obtenemos que un tanto por ciento de todos los HCH identificados son buenos y el resto malos. Ahora tocaría operarlos, si los resultados son esperanzadores. Pero el precio es caprichoso, por no decir que es un poco cabroncete, y no se por qué tiene la costumbre de moverse bastante mientras la “vela viva” no se acaba y esto provoca que en determinamos momentos parezca que está rompiendo una determinada zona de soporte o resistencia  (por ejemplo la línea clavicular de nuestro HCH) y al final, termine  “desvistiéndose”y dándose vuelta, obsequiándonos con un maravilloso “stop de pérdidas” y un cabreo monumental.

Una situación así, en la estadística, a lo mejor no se manifiesta, pero  en nuestro broker si. Y que levante la  mano a quien no le haya pasado esto alguna que otra vez….

A lo que quiero llegar es que para operar de forma sostenible y concluir que un cierto patrón chartista es “bueno o malo” se tienen que dar una de las siguientes dos circunstancias (o las dos a la vez):

1. Que una estadística de su bondad sea lo suficientente fiable y objetiva. O/y,
2. Qué exista una lógica detrás que sea la que realmente sustenta nuestras decisiones de inversión, lo que convierte al patrón en si mismo es algo meramente circunstancial (siendo lo importante el fundamento que lo sustenta).

El primer caso, como he dicho, para mi es imposible de conseguir (en el ámbito del análisis técnico). Es en el segundo donde tenemos que centrar nuestros esfuerzos.

Hugo Ferrer, en su primer libro, “Contrarian Investing” escribía lo siguiente:

Todo operador ha de ser capaz de articular su filosofía especulativa porque si no es capaz de hacerlo, entonces no tiene filosofía de inversión, y sin una filosofía no hay un marco intelectual desde el que abordar el mercado. Y quien no tiene un marco de referencia no tiene principios ni reglas. Y finalmente, quien no tiene reglas es llevado allá donde le lleve el designio de las masas”.

Nosotros, en Precio & Volumen, lo que tratamos de hacer es precisamente darle un  fundamento a la dinámica del mercado, asentado sobre los principios de la ley de la oferta y de la demanda y de cómo a través del precio y el volumen, podemos plantear estrategias con un criterio lógico para tratar de aprovechar los desequilibrios puntuales en cualquiera de estas dos variables. Que luego, una determinada situación de mercado donde concluimos que la oferta o la demanda ha podido tomar el control del mercado se exprese, o no, con una figura como la del HCH, no dejará de ser algo meramente anecdótico. Para nosotros lo importe son los fundamentos  y si estos son lógicos, o no, para así poder aplicar nuestra estrategia con confianza siempre, incluso después de una mala racha de resultados.

kostolany
Antes decía que había traders que discrepan con esto que os planteo. Mi opinión es que su éxito no reside en la eficacia de las figuras chartistas en si mismo, si no en su habilidad para sacarles partido.  No olvidemos que, matemáticamente (desde un punto de vista emocional lo tendríamos que hablar), es perfectamente viable ganar con una sistemática donde la entrada sea al azar (lo que sería ganar el 50% de las veces a largo plazo). En ese supuesto, lo “único” que tenemos que hacer es asegurarnos de perder menos puntos de media que los que conseguimos de media cuando ganamos  (lo que es tener esperanza matemática positiva). Por esto me pregunto si estos operadores amigos están realmente en desacuerdo conmigo porque realmente creen que las figuras funcionan o por el contrario son ellos los que hacen funcionar a las figuras.

To discuss.

Sobre Enrique DIAZ

(BA) Business Administration por la Anglia Polytechnic University (UK) y Master en Análisis Bursátil, Inversiones Financieras y Valoración de empresas , especializado en filosofía Wyckoff y teoría de Elliott. Fundador de Revista de Trading.

By | 2016-12-11T13:15:19+01:00 Septiembre 27th, 2015|Blog|Comentarios desactivados en La falacia de la valía del análisis técnico tradicional