¿Existen las “manos fuertes” en los mercados financieros?

Home/Blog/¿Existen las “manos fuertes” en los mercados financieros?

¿Existen las “manos fuertes” en los mercados financieros?

Como probablemente sepan, una de las hipótesis en las que se basa el análisis técnico (Precio & Volumen entre ellas), incluso me atrevería a decir que algunos enfoques de estilo algo fundamental, como por ejemplo aquellos inversores que tratan de detectar las compras de los “insiders” o la composición de las carteras de las grandes firmas de inversión, es precisamente aceptar que el mercado se mueve por la acción del dinero profesional y que la oportunidad de los operadores pequeños debe estar basada en detectar qué es lo que hacen los Goldman Sachs, JP Morgan, la FED y sus amigos para, “simplemente”, tratar de posicionarse en su misma dirección. Así de sencillo.  Es decir, un “no te precipites, espera a ver que es lo que hacen “los grandes” y luego ponte detrás de ellos”.

Para empezar, esto de las “manos fuertes” nos puede acercar peligrosamente a esa idea de las teorías conspiranoicas, como si hubiese unos señores muy malos que con sus acciones coordinadas manejasen el mundo. Nada más lejos de la realidad. Si ya en un bloque de vecinos cuesta trabajo ponerse de acuerdo para tonterias, imagínense lo difícil que debe ser ponerse de acuerdo para manejar el mundo. No tiene sentido.  Parte de la culpa, para mi, la tienen los infumables libros de trading americanos que tanto le gusta ese rollito conspiranoico y que se supone que te van a desvelar en sus páginas. Luego, a final todos hablan de lo mismo: mucha figura chartista y poco más.

Dicho esto, si que creo que, efectivamente, hay ciertos actores que están mejor posicionados que otros y que sus decisiones si  pueden tener mayor probabilidad de acierto. Por ejemplo, nada garantiza que Amancio Ortega siga teniendo éxito en el sector textil pero, que duda cabe, que sus acciones, probablemente, tendrán algo de mayor fundamento (y consecuentemente mayor probabilidad de éxito) que las que pueda tener un modesto diseñador local con un par de tiendas de ropa. ¿Quiere decir esto que Amancio Ortega, por si sólo, puede decidir cual serán las nuevas tendencias de la próxima temporada? Claro que no, pero si será capaz de detectarlas mejor que otros,  incluso influir en estos en cierto grado. ¿Es Amancio Ortega, entonces, una “mano fuerte” del sector textil?. Para mi sí, sin que eso signifique nada más de lo que acabo de comentar.

En cualquier caso, si realmente detrás de un movimiento del precio  hay una acción coordinada por los grandes del sector financiero o simplemente es fruto de la acción descoordinada de los cientos de millones de personas que operan en el mercado influenciados por sus sesgos emocionales, para mi es irrelevante. Lo relevante es que, por los motivos que sea, el precio siempre se moverá por el desequilibrio de dos variables: la oferta y la demanda.

Si yo soy capaz de capaz de detectar que en el mercado hubo un exceso de compras (coordinadas o no, eso en principio me da igual) y luego observo que la intención vendedora desaparece, puedo plantear, en un escenario de probabilidad,  que el precio tenderá a subir, al menos temporalmente. Del mismo modo, si soy capaz de detectar que las ventas aumentaron y luego veo que la demanda “se retira”, podría pensar, en términos de probabilidad, que el mercado podría caer.

Pero claro ¿hay algo que nos diga, sin ningún tipo de duda, el nivel de oferta y demanda que hay en el mercado en un momento dado? o peor aún ¿hay algo que nos diga el nivel de oferta y demanda que habrá en el mercado en el próximo tick, en el próximo minuto, en el próximo día o en la próxima semana? Por supuesto que no y quien lo busque lo va a pasar mal.

Hablamos siempre de basarnos en información pasada, en información caducada y en base a ella, esbozar un escenario de probabilidad. Nada más y nada menos. En ese contexto, el volumen si es una herramienta interesante, sobre todo cuando aumenta o disminuye de forma llamativa.

Por supuesto no debemos confundir “mucho volumen”  con “muchas compras” o “muchas ventas” y “poco volumen” con “pocas compras” o “pocas ventas”. En cada unidad de volumen siempre hay el mismo número de compras que de ventas (una compra por una venta). Tampoco debemos observar el volumen en términos netos ya que no es lo mismo negociar con acciones de “a céntimos” que acciones de empresas como Berkshire Hathaway (la de Warren Buffet) donde cada acción cuesta más de 200 mil dólares. El volumen lo debemos siempre observar en términos de acumulación y distribución y en términos relativos (en comparación con el volumen negociado en un contexto más o menos reciente) con la enorme carga de subjetividad que eso representa, evidentemente. Pero aún así aporta información útil (no definitiva por supuesto) y ese es el valor que creo que hay que buscar.

Dicho esto y concluyendo, yo soy el primero que de forma coloquial muchas veces hablo de “manos fuertes” y “manos débiles” ya que ayuda a destacar esos excesos y ausencias de volumen que les comento, pero no debemos caer en la trampa de pensar que esos volúmenes son necesariamente siempre provocados por actores que actúan de manera coordinada y nunca se equivocan (las manos fuertes). Pues no. Las cosas tienen matices.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sobre Enrique DIAZ

(BA) Business Administration por la Anglia Polytechnic University (UK) y Master en Análisis Bursátil, Inversiones Financieras y Valoración de empresas , especializado en filosofía Wyckoff y teoría de Elliott. Fundador de Revista de Trading.

By | 2016-12-07T12:24:17+01:00 Abril 9th, 2015|Blog|Comentarios desactivados en ¿Existen las “manos fuertes” en los mercados financieros?