Una de las hipótesis con las que trabajamos en el trading es aquella que dice que el precio no se desplaza de una zona importante a otra zona importante de un tirón, sino que lo habitual es que lo haga con una serie de movimientos impulsivos seguido de correcciones. Hasta aquí creo que no descubro nada nuevo. El tema es que, en Precio & Volumen definimos algo que para nosotros es muy importante y que llamamos “Vela (o barra) de intención” y mucha gente los suele confundir. Bien, realmente no son exactamente lo mismo aunque a veces podamos estar hablando prácticamente de la misma cosa. Intentaré explicarlo:

Una barra (o barras) de intención es aquellas que rompe una zona comprometida de soporte o resistencia donde presumiblemente hay oferta o demanda flotante. Esta barra (o barras) de intención, como muchos sabéis, se expresará habitualmente con una barra (o barras) de rango amplio, cierre en máximos y volumen creciente a medida que el precio penetra esa zona comprometida, tal y como podemos ver en la imagen 1.

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(Imagen 1)

El impulso sin embargo es un movimiento más amplio a favor de la tendencia en desarrollo y que normalmente incluirá a la barra de intención definida anteriormente, pero no es la barra de intención. Lo mejor es que veamos la imagen 2 y luego continuemos con la explicación.

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(Imagen 2)

Lo que normalmente esperamos que haga el precio una vez que se ha completado el proceso de acumulación o distribución (hablaremos solo de acumulación para facilitar la explicación), es empezar a subir por falta de oferta. Por eso el volumen es bajo: no hay contrapartida a esos niveles para la demanda y por eso el precio asciende sin que sea necesario un nivel de negociación alto. Estas primeras barras de subida ya forman parte del movimiento impulsivo pero no son barras de intención. Sin embargo, cuando ese movimiento en desarrollo llega a una zona conflictiva, por ejemplo a la zona de AR (Automatic Reponse), allí habrá oferta flotante que, en principio podría frustrar las aspiraciones de la demanda. Es aquí donde esperamos que la demanda de el “do de pecho”, haga su trabajo y nos “demuestre” que está fuerte y dispuesta a pagar el peaje de la absorción. Será ahí donde deberíamos ver esa barra (o barras) de intención que nos evidencien la absorción y que nos “confirmen” que la demanda sigue ganando la batalla.

La absorción es buen signo de la intencionalidad alcista, pero siempre desgasta a la demanda y por lo tanto será el preludio de un movimiento bajista que llamaremos corrección. Pero no pensemos que la corrección tiene que empezar inmediatamente después de que la barra de intención concluya. No. Lo habitual es que el precio pueda tener cierto “momentum” y seguir subiendo con el volumen ya en descenso. Si eso sucede, lo seguiremos considerando parte del impulso, pero no de las barras de intención.

Por lo tanto, y ya para concluir: un impulso será en esencia el “efecto” del proceso de acumulación previo (“causa”). En sus primeras etapas no será nada raro ver barras alcistas sin un volumen muy llamativo. Cuando el impulso alcista se enfrente a zonas de oferta  flotante, es cuando deberíamos el “esfuerzo” para absorber a la oferta, que se expresará normalmente con barras de intención. Y como última etapa, podríamos tener ese “momentum” previo al inicio de la corrección. Esto es másicamente lo que el mercado del miniSP nos regaló el pasado 17 de noviembre de 2016 y que podemos ver en la imagen 3 que corresponde al gráfico de 7minutos.

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(Imagen 3)

Espero que este pequeño post haya podido resolver alguna que otra duda. En todo caso, mi única “intención” era la de que su operativa siga teniendo buen “impulso”.

(Disculpas anticipadas por el lamentable juego de palabras final.)

Nos vemos en Chicago.

Sobre Enrique Diaz

(BA) Business Administration por la Anglia Polytechnic University (UK) y Master en Análisis Bursátil, Inversiones Financieras y Valoración de empresas , especializado en filosofía Wyckoff y teoría de Elliott. Fundador de Revista de Trading.